lunes, 2 de agosto de 2010

Un Chiste de Judíos!

Saludos a todos mis lectores, ya los estaba extrañando!!
Les cuento que me mude y en esta nueva casa aún no tengo Internet. De todas formas, he escrito esta publicación en casa para ser publicada posteriormente desde un Ciber Café. Sin más charlas, vamos directo al tema que tengo preparado para Uds, el día de hoy: Un chiste de Judiós:


El pasado sábado me encargaron repara una cortina en frente a la plaza de Villa Biarritz, fui hasta el lugar y me encontré con este dantesco panorama.

No pude evitar preguntarle al cliente como había llegado esta pobre cortina a tal situación y muy tranquilo me contesto que para ahorrar la iba remendando el mismo hasta que la cortina no pudo mas y colapsó por completo.

El problema no es la cortina obviamente si no el cliente, el que llamó por teléfono al taller y pidió un estimativo por el arreglo y le dijeron que le saldría un aproximado de $950. Cosa que no se debe hacer, cuando el presupuesto es sin cargo y hay que ver todo el entorno al problema, pues en el taller le dieron un precio muy bajo ya que el cliente minimizó bastante el problema.

Cuando yo le di el precio, el cliente se puso un tanto nervioso y empezó a discutir prácticamente solo, ya que lo único que hice fue guardar silencio y lo escuche como subía de tono su discusión personal, totalmente en desacuerdo por el precio que le habían pasado por teléfono y el que yo le daba personalmente, un total de $1500 con mano de obra incluida.

Intenté explicarle que el precio que se le dio por teléfono era solamente un estimativo y que al ver y evaluar todo el trabajo, yo le estaba dando otro precio, el que era correcto a tal situación. Vale la pena aclarar que el cliente pidió el arreglo en forma inmediata ya que le era urgente arreglarlo el sábado a las 08:00hs. Por lo general, los sábados no trabajo en esto, por lo que además tuve que dejar de lado otros compromisos para atender esta “urgencia”.

Cuando el cliente se calmó, con su aprobación, procedí a realizar el arreglo. De todas maneras, a pesar de tener siete varillas rotas, (el declaró solo 3) solo quiso quitar las varillas que estaban rotas y no suplantarlas por nuevas, así le saldría mas barato.
Le explique que la cortina le quedaría corta, pero el cliente insistió en la opción mas barata, sin tener en cuenta factores como la seguridad, el aislamiento térmico que tanto nos importa a la mayoría en estas fechas, tampoco el factor estético.

Este trabajo me ofreció una dificultad bastante considerable, ya que desatar toda esa maraña de cable eléctrico, cable telefónico, alambres de distintas medidas, cinta de cortina, hilo y cinta aisladora en primera instancia no fue fácil. Luego a reparar yo solo una cortina de 3.50mts de ancho por 2mts de altura constituida de sólida y pesada madera.

Durante todo el tiempo que me llevó realizar el trabajo el cliente estuvo “vigilándome” atentamente, en tres oportunidades tuvo que atender otros asuntos y dejo a su esposa en su lugar para continuar la vigilancia. No sea que le valla a robar algún valor…
Lo único que robé entre los cambios de guardia, fueron este par de fotografías, que valían la pena correr el riesgo, pues nunca me había enfrentado a tal extremo de “remiendos”

Una vez que termine el trabajo, el cliente me pidió que le lubricara la cortina, ya rendido, cansado y podrido de este cliente, accedí gustoso a realizar la tarea, ya que a esa instancia solamente pensaba en cobrar e irme lo mas rápido posible.
También accedí a unas indirectas y le deje de obsequio lo último que me quedaba del conocido lubricante en spray, ya que a esa instancia solamente pensaba en cobrar e irme lo mas rápido posible.

Pero llegado el mejor momento para mi, el de, cobrar e irme lo mas rápido posible, comenzó una nueva discusión por el precio, la discusión seguía y se me hacía interminable, hasta por momentos pensé que el cliente no quería pagar, por lo que opté llamar al taller desde mi propio celular y poniendo el altavoz, le presente al jefe el problema que me planteaba el cliente para que entre ellos se pusieran de acuerdo.

El regateo solo quedo en $250 menos, yo no tenía problema ya que pagaría esa suma por irme lo mas rápido posible. El cliente muy contento con esa suma, fue a buscar el dinero a otra habitación, no sin antes dejar a su esposa para vigilarme.
El cliente demoró y la esposa me dio algo de conversación y me contó que el esposo es propietario de dos joyerías y dos propiedades en el barrio Reus, mas conocido como “El barrio de los Judíos” en el interior de mi mente sonó un “chan!”

Cuando finalmente el cliente llegó con el dinero, personalmente no sabía si salir por la puerta o tirarme por la ventana ya que quería hacer canje por el arreglo de algún reloj ya que el tenia una pequeña joyería en el barrio Reus, la cual tiene como nombre, con su propio apellido, el cual es obviamente de procedencia Judía…
Para resumir, le mostré que no uso reloj y que no me interesaba el canje de nada.

Me pidió una tarjeta y especificaciones en la boleta así de esa manera el podría descontar del “alquiler” el arreglo de la cortina con la propietaria del inmueble.
Y les digo que me llevo unos minutos explicarle que me había quedado sin tarjetas…
Saben cuanto me dio de propina ? Nada…

Finalmente salté por la ventana.

En planta baja el portero habrá notado mi cara de desesperación y me dijo textualmente “te compadezco” con una sonrisa irónica. Y ya que estaba, le pedí para subir a lo mas alto del edificio para tomar unas fotografías, las cuales publicaré este sábado bajo la etiqueta de “otro punto de vista” Por lo que se puede decir que no hay mal que por bien no venga…

De todas maneras, esta es otra de mis experiencias personales las cuales confirman que hay chistes basados en la realidad…

4 comentarios:

abrecabezas dijo...

Pero tenes un iman para atraer esos clientes ajjaajaj
Felicitaciones por la nueva casa ,lastima que ya no vaz a tener los limones deformes.

Besossssssss

Riei dijo...

Te felicito por las pelotas y el profesionalismo que presentaste.
Yo a los 4 minutos y medio ya le habia dejado los ojos negros y bajado todos los dientes.

Chapon !

Frank dijo...

Abrecabezas: Si, hay que tener muuucha paciencia para atender al público..
Los limones deformes siguen saliendo en el fondo del taller donde trabajo, asi que todavía puede aparecer alguno que otro mas.

Saludos !!

Frank dijo...

Riei: A un cliente muerto es dificil cobrarle, por lo que prefería dejarlo con vida. :P
Gracias !
bye !!